jueves, 23 de enero de 2014

Manifiesto sobre todo y fundamentalmente sobre nada



¿Por qué?

¿Para qué?

¿Hasta qué punto es importante la esencia formal?

¿Hasta qué punto es esencial la importancia formal?

¿Desde qué coma pitagórica se cuenta la trascendencia contitudinal?

¿Desde qué trascendental noche sin luna se contitudinan las comas pitagóricas? 

Frenad. No nos van a entender. Está bien que nos rallemos. Es divertido rallarlos. Es legítimo rallarlos. No sabemos si tendrá repercusiones rallarlos.

DEJAD DE HACER RUIDO. QUIERO DORMIR

Parodiando a un sacerdote con las manos en alto, digamos:
“Pensemos”: Tomemos algo (a partir de ahora “algo 1”) como cierto. A partir de algo 1, investiguemos, deduzcamos y descubramos.
Esta es la base del método científico.

DEJAD DE HACER RUIDO. QUIERO DORMIR

Teniendo esto en cuenta, todo lo descubierto a partir de algo 1, siempre que sea demostrable, será cierto, y servirá a su vez como futuro algo 1, y así, en una infinitud de infinitudes de eternas cadenas.

Elige tu propio camino (novela de aventuras): el arte se nutre muy a menudo de la sabiduría popular y sus tradiciones. El arte es creado por los humanos.  El arte influye notoriamente en la mentalidad de la sociedad y es a la vez su fiel reflejo. ¿Qué preferimos pensar? Primera opción: el arte si no es humano no es arte (vete a la mierda, Juan Ramón Jiménez, púdrete, Arnold Schömberg). Segunda opción: el arte existe (como diría Manolo García, consiste en que los híbridos amantes se desplacen más o menos a un tiempo) y guarda el equilibrio de pensamiento de la humanidad (vuelta a la estética egipcia).

Todos soñamos con algo. No nos referimos a soñar de soñar, sino a soñar de soñar. Ese sueño es nuestro e intransferible. ¿Y si descubriéramos una manera de soñar colectivamente? Algo parecido a lo que se insinúa en “Origen”, pero sin afán manipulatorio. Sería más bien un remiendo de realidad virtual. Pero ¿cómo sabríamos si estamos en Matrix o no?

Sin embargo, llegará un momento en que algo (a partir de ahora, algo 2) pueda “falsar” a algo 1. Y falsar a algo 1, hará que todas las cadenas de conocimiento que han nacido de él, sean también falsadas. Y todo dejará de ser cierto. 

¿Cuántos radiadores podemos llegar a romper? No dejes que nuestra insinuación te ofenda.

Todos somos incapaces de afrontar todo el conocimiento desde todos los puntos de vista (espiral hermenéutica telúrica incaica trastocadora de la peripatética notrética de la filosofía aristotélica intervenida por la inicuidad fáctica de los diálogos socráticos no dogmáticos). Por esta razón (¡Ay, si Renatus Cartesius levantara las gafas!), dividimos el saber común en ramas de conocimiento (epistemológicamente hablando). Pero olvidamos este leve asunto sin importancia (Nietzche: el lenguaje es una herramienta metafórica de la que hemos perdido la conciencia poética). Pero, ¿qué es por ejemplo, la biología, más que un montón de reacciones químicas? ¿Y la química? ¿Qué es sino una aplicación a muy pequeña escala de las más importantes y, sobre todo, falsables, leyes de la física? ¿Y la física, no es simplemente una plasmación aséptica de un transporte de nuestro pensamiento estético a nuestra interpretación del tejido de la realidad? ¿Y la literatura, o el arte en genreal, no son simplemente (habiendo optado por la opción primera) un reflejo de nuestras preocupaciones estéticas? Si consideramos todo lo reflexionado (enunciado matemático) , ¿en qué se diferencian la biología de la música? No existen diferentes conocimientos, sino diferentes maneras de verlo.

¿Qué implica esa terrible verdad antes expuesta? Que la base del método científico es errónea. Que el conocimiento no sirve de nada. Que todo irá y vendrá, que estamos malgastando esfuerzos titánicos en algo pasajero y efímero. Que hemos construido una catedral sobre las movedizas arenas de la falacia. Es la certeza de la eterna falsación.

Yo somos.

DEJAD DE HACER RUIDO. QUIERO DORMIR

Solo hay un vislumbre de salvación dentro del gélido infierno de la aterradora certeza de la eterna falsación: si algo 2 es un conocimiento surgido de algo 1… ¿Qué suerte de tautología se produciría en nuestra comprensión de la realidad (nuevamente Nietzche: el lenguaje es una herramienta metafórica de la que hemos perdido la conciencia poética)? ¿Es posible que exista un conocimiento que implique su propia falsación (Marx: toda idea lleva en sí misma la contraidea que la llevará a evolucionar a través del conflicto. Principio de tesis, antítesis y síntesis)?¿Y serviría en verdad para mantener a flote nuestro pobre y maltrecho sistema de interpretación de la existencia y sus misterios?

DEJAD DE HACER RUIDO. QUIERO DORMIR

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