martes, 4 de febrero de 2014

Lágrima y cristal

Podría referirme a muchas cosas distintas con este título.

Por ejemplo, podría crear una macabra historia sobre un suicidio con un trozo de espejo. “Pero hoy no es ese día”. Otra vez será.

Otro ejemplo. Podría rememorar una casa con una bomba estallando reventando las ventanas, con el desconsolado dueño arrodillado fuera llorando como un miserable mocoso recién nacido. “Pero hoy no es ese día”. Otra vez será.

Uno más. Podría relatar la historia de un sueño. Uno en el que el protagonista es un asesino en serie y mata con su llanto, que destroza las mentes humanas como el papel afilado, luego empotra los cadáveres contra el mueble bar, rompiendo las botellas. “Pero hoy no es ese día”. Otra vez será.

Hoy no narro una truculenta historia. Nada del otro mundo. Nada descarnado. No. Lo que brindo esta noche es la cándida sencillez, y a la vez sublime trascendencia, de una lágrima deslizándose por una fina lámina de cristal.

Una lágrima. Todos habéis pensado en una historia triste. No podéis negarlo. Hay muchos tipos de lágrima. Hay lágrimas trágicas, lágrimas conclusivas, las manidas lágrimas de risa y alegría… y por otro lado están las más importantes. Las que no significan nada. Aquellas que no significando nada, son capaces de enseñar lo más profundo de una persona…

Imaginad ahora una de esas lágrimas deslizándose lentamente por el más puro cristal de Bohemia, dejando un leve rastro de gotitas a su paso. ¿Existe acaso algo más puro que eso? Es silencioso, una imagen que bien podría suceder en medio de la nada. Es silenciosa, sí. Pero  es a la vez la más sonora del mundo. La más musical. La que más brillantemente suena sin necesidad de sonar. ¿Y sabéis por qué? Porque tiene la capacidad de acariciar nuestra alma con suavidad, pero inexorablemente. Y siempre ha sido así. 

¿Cuántas veces nos hemos sorprendido a nosotros mismos viendo una gota de lluvia golpeando una ventana? Escenas de películas, vidas reales… Incluso hemos puesto banda sonora a este “acontecimiento”. 

Me pregunto por qué será….

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